Normalmente, la orina no contiene ninguna bacteria ni organismo infeccioso (es decir, es estéril) cuando se forma en los riñones. La orina permanece estéril hasta que sale del cuerpo, pero puede recoger bacterias de la piel de la región de los genitales cuando sale del organismo.
La mayoría de las infecciones de las vías urinarias están producidas por bacterias que han invadido las vías urinarias y han comenzado a multiplicarse allí. Con menos frecuencia virus, hongos o levaduras entran en la orina.
En las mujeres, el lugar más común para una infección en las vías urinarias es la vejiga. El término médico para una infección en la vejiga es cistitis. (Cyst procede de la palabra griega, kystis, que significa una bolsa o vejiga; el final –itis unido a una palabra significa inflamación.)
La infección de la uretra se denomina uretritis. La infección de los riñones se denomina pielonefritis. (Pyelo procede de la palabra griega, pyelos, que hace referencia a la parte del riñón donde el sistema recolector se une para formar el uréter; nephros es la palabra griega para denominar riñón.) Su profesional sanitario puede denominar cistitis y uretritis a una infección de las vías urinarias bajas y pielonefritis a una infección de las vías urinarias altas.
Dado que tienen la uretra más larga, lo que la hace más resistente a que las bacterias entren en las vías urinarias masculinas, los hombres no tienen infecciones en la vejiga, con tanta frecuencia como las mujeres. Pero los hombres pueden tener infecciones en la próstata (prostatitis.) Una infección en un hombre también pueden expandirse a la epididimis, donde se almacena el esperma. Una infección de este tipo se denomina epididimitis. |